Desgraciadamente la comodidad no es algo que me llame, simplemente no la busco tampoco.
Llenarse de polvo la cara, viento soplándote las malas ideas, si y sólo si estás rodeado de verdeazul. Uno de esos oasis, que por no llamarse así, se te convierten en eso.
Ir contra marea, así diría el verdugo, pero da igual si lo que se busca es únicamente lo necesario, hacia allá está la vía hecha.
Andanzas acompañadas, simplemente con el que lo desee, la invitación está hecha, las ganas sobran y la tendencia al poco lloriqueo, el goce y la libertad son constante palmoteo en los adentros.
Suprimidos los malos augurios
concrétense lás arboledas a un lado
sabiamente escogida la nada
sin escoger.
No hay comentarios:
Publicar un comentario