martes, 5 de abril de 2011

cosas que uno piensa cuando mira hacia arriba, pero recostado y no en camilla.

Las ideas que cambiarían al mundo, ya no lo cambiarían, si ya bastaron ideas, luego acciones, ahora son acciones con ideas. Cosa difícil de exigir a quienes actúan por poco pensar. Porque si no me equivoco, estaba yo cubierta de hormigas; en el exterior se divertían, por dentro no hubo más que malestar. Por dentro yo de azúcar ya no sabía, mi azúcar se te había esparcido de rodillas.
Pero si se reservaran las ideas, el azúcar y las acciones, tendría entonces que surgir una nueva técnica evaluativa. ¡Y qué va! Si de seguir evaluando se tratara, cuántos pasos ya no servirían.
Propongo una confrontación. Yo no quiero cambiar el mundo, yo pretendo dejarme a mí, y pretender ser del mundo. Porque si no, qué egoísmo más entorpecedor, si somos sorpresa y exasperación, si albergamos mucho más que egoísmo. Nadie conoce de matemáticas y todos se andan contando.

No hay comentarios: