Me miró el cuerpo cuando estaba cansada, a mí me miró estando yo cansada. Me vio justo cuando los brazos me colgaban junto al cuerpo pero bajo de él, me vio colgando a mi cabeza abajo. Me miró minuiciosamente, admiró mis pies blancos, y más, mi cabeza ya vuelta roja tono azul. Por difícil de creer, aún yo tenía algo azul parpadeante por subir montañas y visitar el sur.
No hay comentarios:
Publicar un comentario