No voy a convocar tu razón. Acaso, ¿debería quedarme tezón para arriesgarlo todo denuevo?
Deja tus alas tranquilas un momento, detente, y mírame con los mismos ojos que me pediste que viera, cuando realmente los vi. Ahora que me viste, ¿me viste, cierto? Apártate de tu nariz, necesito susurrarte todo lo que quieres, necesito dejar de hallarte en un tonto papel, hoy por hoy las cosas van así, de papel en papel y no hay papel que me mire como tú.
Persianas arriba, pestañas abajo, no desearía atravesarme las calles enteras, pensando y pensando, pensándote como si estuvieras ya en la hora. Porque así te me haces ahora, en realidad te me estás meciendo en los hilos. Tendré que disponerme a construir marionetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario