No tienen ni la menor cabida en la realidad, porque todo este sucedáneo que he estado bebiendo es ficticio. Entonces no se lo vayan a tomar a pecho, no como yo.
Puede ser porque eres más cobarde que el molusco de caparazón, porque su cubierta es degradable, y yo la puedo corromper.
Pienso que tal vez crees que no existo, que me creaste, que soy un virus.
Puede que seas parte de una secta, que tengas un compromiso, de palabra. De alma todo el tiempo estás conmigo, de cuerpo nunca he encontrado sentido.
No necesito seguir especulando, cualquier pensamiento me aleja de este paralelo, nos convierte a ti y a mi en extranjeros.
Si mi irrigación sanguínea llega a detenerse, se va a detener en mis manos, cuando me canse de crearte de más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario