Me di cuenta denuevo y espero no haber tardado
Porque anduve
qué digo, estuve olvidando andar, se me estaban olvidando las cosas y no me dejaba yo misma andar. No lo dijo de antoja', lo estoy desmenuzando porque espero que sirva de algo tener tan dolorida la frente izquierda.
Suerte que no es echaron balde. Porque me dejaron mirarme allá por arriba, arribita de los cerros me encaramé a alejarme, y como nos mojaron, fue un frío íntimo, de ese frío más intruso el que me despertó los pies y me dijo que estaba despierta. Mis términos de piernas me avisaron que la nieve que pisaba me la estaba yo soñando.
Y era que no, si digo que andaba lejos de mis pies u que cuando vine a dejar de olvidar, cuando vine a acordarme de lo único a mis sentidos, sensible a, fue que me encontré los pies.
O me voy a tener que protestar a mí, encontrar una cadena o cadenita que me ate o al follaje o al mar, la cosa es igual. Importa nuevo. Nunca un alado se conformó con tal o cual paraje, nunca en mi lado me acostumbré a nada y qué bueno que no sean necesarias cadenitas, otrora útiles, para tener que.
que yo no pisaría la nieve y ella me recibiría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario