Mezcla de insensatez y cordura, me limpia. Se llama cosa.
Hallazgos que no pasan de ser eso, no existe la amnera de irrumpir en los afluentes, para eso tendría que ser un pedazo de tierra, tendría que ser tierra y para eso tendría que dar vueltas las manillas de reloj, yo misma y exageradamente rápido. Necesidad de mantener la vivacidad dentro de otra cosa.
En otras noticias, al mundo jamás le preguntaron si deseaba dejar de serlo, no me parece justo. Las venas planetarias se recogieron, están petrificadas en unos cuántos Km. de muros. Me gustaría no poder imaginar esto, pero el horror no termina, es real. Las raíces que ya nadie se preocupa de entrever, esas mismas hojarascas son nuestro reflejo, pisotéandonos todos. Árboles, ramajes, especies, especias, todas, y hasta el aire no queda fuera. Vamos todos a exterminar a las micros, juntémonos en un círculo a recrear lo que se nos plazca, es probable que así los perros puedan caminar, no cruzar con miedo a ser aplastados.
sábado, 31 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
Que a mi nadie me lleva, que no voy a hacer nunca lo que se espera.
Que lo que busco siempre es momentáneo, de no serlo, me estaría engañando, los. Realmente, es algo que s eha vuelto nube en la montaña, los últimos antecesores relojes, me refiero a mi eternidad. Y sí, aunque cuando los tenga de frente, los demás sean mi eternidad, lamentablemente nunca llenan lo inllenable.
Y he estado desempeñando un papel mucho más comprometido conmigo, con lo que va quedando, con lo que puedo encontrar. Necesito más de lo ficticio, que se me vuelva real lo que envuelvo entre ceja y ceja cuando nadie puede vislumbrarlo. Pronto podré avocarme por completo a todo esto.
Pero quiero, y lo estoy logrando, no pensar en el tiempo como un componente. Al tiempo lo tengo que pensar como magnate del refunfuñar, como la minúscula cosa que no hace más que dañar, sin otro deseo que acabarlo, al tiempo hay que atarlo de manos.
Que lo que busco siempre es momentáneo, de no serlo, me estaría engañando, los. Realmente, es algo que s eha vuelto nube en la montaña, los últimos antecesores relojes, me refiero a mi eternidad. Y sí, aunque cuando los tenga de frente, los demás sean mi eternidad, lamentablemente nunca llenan lo inllenable.
Y he estado desempeñando un papel mucho más comprometido conmigo, con lo que va quedando, con lo que puedo encontrar. Necesito más de lo ficticio, que se me vuelva real lo que envuelvo entre ceja y ceja cuando nadie puede vislumbrarlo. Pronto podré avocarme por completo a todo esto.
Pero quiero, y lo estoy logrando, no pensar en el tiempo como un componente. Al tiempo lo tengo que pensar como magnate del refunfuñar, como la minúscula cosa que no hace más que dañar, sin otro deseo que acabarlo, al tiempo hay que atarlo de manos.
viernes, 26 de febrero de 2010
Así fue como traspasó varios umbrales, tras las cortinas se fueron apelmazando los reyes de un lejano reinado, así fue como llegó hasta mi esquina un conjunto de ideas vociferandome al oído la necesidad de traer la lengua ligerita. Así fue, así fue, como si le hubieran precedido a las anteriores una explicación.
Me lo encontré cuando todo se estaba difuminando en mis lugares menos bien parecidos y los más preferidos. Justo cuando delante mío se enfrentaban todas las bataolas de esa juventud que deseaba con ansias ser escuchada, con toda la energía que proyecta el girasol desértico, jugueteaban a mi alrededor un sin fin de peculiares personalidades, y yo no conseguí hacerme la indiferente; tenía que ser parte del despertar.
Me lo encontré cuando todo se estaba difuminando en mis lugares menos bien parecidos y los más preferidos. Justo cuando delante mío se enfrentaban todas las bataolas de esa juventud que deseaba con ansias ser escuchada, con toda la energía que proyecta el girasol desértico, jugueteaban a mi alrededor un sin fin de peculiares personalidades, y yo no conseguí hacerme la indiferente; tenía que ser parte del despertar.
lunes, 22 de febrero de 2010
No me gusta pretender, pero pretendo llegar a encontrármela plena, y debe ser porque en su máxima expresión así se muestra, plena. En los ligeros movimientos, que no lo son para mí y ella los pinta como parte de vuelos, una de las clases más particulares de vuelos que se puedan ver, sus vuelos. Porque cuando vuela no vuela sola, y te invita; hoy ya nadie se preocupa de invitar a algo de tamaño costo. Hablo de la manera en que más se desnuda la persona: en su arte. Esa fue la primera vez que la vi pura y sin remordimientos, desde ahí no me la he topado tan surreal. Sé que es un mero desvío de esos que suelen sucederse a estas alturas, bajas alturas. Sé que suele haber un desvío cada ciertos buenos vuelos, y por eso no me preocupa, la conozco tan real y vital, que se me volvió eso, vital. Tanto que no puedo esperar a encontrármela así.
Hoy por hoy los trenes no deleitan con grandes viajes, pero queda el delirio de revivirlos, en eso estamos los amantes de lo que se ha ido, en hacer que vuelva.
Hoy por hoy los trenes no deleitan con grandes viajes, pero queda el delirio de revivirlos, en eso estamos los amantes de lo que se ha ido, en hacer que vuelva.
lunes, 8 de febrero de 2010
Desgraciadamente la comodidad no es algo que me llame, simplemente no la busco tampoco.
Llenarse de polvo la cara, viento soplándote las malas ideas, si y sólo si estás rodeado de verdeazul. Uno de esos oasis, que por no llamarse así, se te convierten en eso.
Ir contra marea, así diría el verdugo, pero da igual si lo que se busca es únicamente lo necesario, hacia allá está la vía hecha.
Andanzas acompañadas, simplemente con el que lo desee, la invitación está hecha, las ganas sobran y la tendencia al poco lloriqueo, el goce y la libertad son constante palmoteo en los adentros.
Suprimidos los malos augurios
concrétense lás arboledas a un lado
sabiamente escogida la nada
sin escoger.
Llenarse de polvo la cara, viento soplándote las malas ideas, si y sólo si estás rodeado de verdeazul. Uno de esos oasis, que por no llamarse así, se te convierten en eso.
Ir contra marea, así diría el verdugo, pero da igual si lo que se busca es únicamente lo necesario, hacia allá está la vía hecha.
Andanzas acompañadas, simplemente con el que lo desee, la invitación está hecha, las ganas sobran y la tendencia al poco lloriqueo, el goce y la libertad son constante palmoteo en los adentros.
Suprimidos los malos augurios
concrétense lás arboledas a un lado
sabiamente escogida la nada
sin escoger.
martes, 8 de diciembre de 2009
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