lunes, 27 de junio de 2011
Me miró el cuerpo cuando estaba cansada, a mí me miró estando yo cansada. Me vio justo cuando los brazos me colgaban junto al cuerpo pero bajo de él, me vio colgando a mi cabeza abajo. Me miró minuiciosamente, admiró mis pies blancos, y más, mi cabeza ya vuelta roja tono azul. Por difícil de creer, aún yo tenía algo azul parpadeante por subir montañas y visitar el sur.
viernes, 24 de junio de 2011
Llenita de miedo la vi
era una gaviota siguiendo un fusil. El fusil mira por delante a su víctima, la gaviota no se anda con rodeos y le sigue cansada y feliz.
Corretea en las ondas ventoleras, funda misiones importantes de convicciones nada sutiles, pero quedóse atascada en el propio errante. Cuando el propio siempre atasca, los fusiles caminan más lento y la gaviota puede alcanzarle más rápido. Y como no hace tiempo la viene rondando, llenita de mares se quiere desvivir, llenita ya no de horrores traídos, llenita de horrores vividos.
lunes, 20 de junio de 2011
Él se está preparando para morir
lo deduje en un simple segundo, aunque yo no deduzca a menudo cosas muy del tipo inteligentes, lo pensé simplemente, no llamemos conclusión a algo que nunca se pensó realmente. jamás había pensado en que él quisiera morir, todo lo contrario.
Como para preparar un burdo cocktail, o un banquete fome, eso sería parte del razonamiento de una mía conclusión. Menos mal nunca pienso antes. Menos mal existen muchos puntos neutros entre los equidistantes que refiero.
Él se está preparando para morir porque está desviviéndose la vida, está jugando para llegar al final de los cuadritos que protegen esas torres, los soldaditos, los caballitos y uno que otro mortal.
viernes, 6 de mayo de 2011
Una vez que me ha llegado un sol, no puedo variar muchos segundos hasta que me entren ganas de ir por mi té para visitar este lugar, qué atolondradamente resulta ser lo único que nadie visitará jamás. Como cuando se quiere encender el cigarro, en ese mágico momento en que uno empeña el fuego para horrorizar al tabaco e impulsarlo a dar su primer respiro forzado, en realidad en ningún momento pensaríamos que alguien fuere a arrebatarnos ese momento de dulce embargo; yo así creo que pasa con los lugares que no quisiéramos que alguien hallara, se piensa que son inabordables, se miran como biombos entre lo visitable y lo supuestamente invisible para demás ojos.
Cuando ábrase ante nuestro, algún sol de mañana, ¿ábrase con él un Fa y un La? Yo calculo que un La es -en esta parte tuve que detenerme para verdaderamente ir en la búsqueda de mi té, y probar un La en las seis cuerdas- mi potencial
yo quería decir que me gusta escribir por la mañana y, me costó mucho.
jueves, 7 de abril de 2011
olvidó lo del esfuerzo. Ese viejo discurso que se cantaba a sí mismo, que hablaba sobre el valor del esfuerzo, solía manifestar que sólo a través del esfuerzo es que podría valorar la vida misma. Jamás lo vi tan surreal como en aquel momento, cuando ya lo había olvidado. Una especie de plástico, especie como raza.
Conforme al arrastre de un reloj, su manto de irrefutables manifiestos personales se le fueron deshaciendo, pero no tengo la menor idea del argumento. Tampoco creo ganar algo preguntándole donde fueron sus hagallas, no le sería de ayuda recordar tanto. ¡Qué inútil me resulta un análisis que le atañe, pero de lejos!
Me produce un tenso dolor de espalda tener que cargar con sus dolores siendo yo tan diminuta. Siendo yo él.
Me produce un tenso dolor de espalda tener que cargar con sus dolores siendo yo tan diminuta. Siendo yo él.
cualquier cosa puede parecer una jaula, cualquier cosa podría serlo. No me digan que no hay metales en el aire, que no hay vigas que se crucen, que los ocasos no se tocan.
Cualquiera de nosotros se sabe actor fabuloso, la mayoría lo arruina y lo vuelve real todo. No existe peor fatalidad que la del ojo entreabierto, o la de mi sucia mano alzada. Frecuentan posibles, manipulan lo de ayer, gesticulan lo de mañana. Acá las manos no se usan, acá las palmas gozan de libertad, por allá las manos andan tomadas, por ahí se fueron surgiendo, se fueron masticando y apretando unas contra otras, algunas dosis de mandíbulas acalladas.
Por suerte, siempre puedo hacer uso de la suerte, no me queda bien hablarlo.
Si mi granja no fuere a ser real, ¿me mantendría en pie?
martes, 5 de abril de 2011
cosas que uno piensa cuando mira hacia arriba, pero recostado y no en camilla.
Las ideas que cambiarían al mundo, ya no lo cambiarían, si ya bastaron ideas, luego acciones, ahora son acciones con ideas. Cosa difícil de exigir a quienes actúan por poco pensar. Porque si no me equivoco, estaba yo cubierta de hormigas; en el exterior se divertían, por dentro no hubo más que malestar. Por dentro yo de azúcar ya no sabía, mi azúcar se te había esparcido de rodillas.
Pero si se reservaran las ideas, el azúcar y las acciones, tendría entonces que surgir una nueva técnica evaluativa. ¡Y qué va! Si de seguir evaluando se tratara, cuántos pasos ya no servirían.
Propongo una confrontación. Yo no quiero cambiar el mundo, yo pretendo dejarme a mí, y pretender ser del mundo. Porque si no, qué egoísmo más entorpecedor, si somos sorpresa y exasperación, si albergamos mucho más que egoísmo. Nadie conoce de matemáticas y todos se andan contando.
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