Idealmente los supuestos, acciones, conciente y su in, estaban andando y marchando y corriendo. Y caigo en cuenta denuevo, a oscuras, cuando más transparencia destella.
Los miles de carruseles que por no detenerse debieron cargar a cuestas con los espacios que deja la soberbia.
La montonera de maleza que caminó por un lado del cuerpo estático.
Todas las veces que lo soberbio nos despertó cuando ya no hubieron ganas de juzgar.
Bien, mal, terriblemente mal o bien analizado, ¿correspondencia, inter-existencia?
No deja de ser abrumante aceptar que para conocer lo soberbio se haya tenido que aceptar también la soberbia. Yo y un lagarto hablamos desde la inexperiencia, de donde nace la intriga de abrigarnos con el sol, y atenernos a la luna. Yo y un lagarto somos un timbre a punto de tronar, el uno al otro, por correspondencia y no. Cuánta diferencia...
domingo, 17 de octubre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
Aletargo plazos en plazoleta
Es la danza inmaculada, son saltos incalculables. Jaranas jamás despreciadas,
del todo lejanas a la nuestra tierra.
Más más lejana lejana. Se encarga de acercarnos sólo cuando nos tiene agarrados hasta el cuello, y hasta ahí llega el cabello mío.
Nada tiene de especial observar las hojas una vez caídas, cuando la magia siempre estuvo en avistar la majestuosidad de sus ramas en vida. Yo no quiero que se me vaya la vida sin visitar, le. Desde adentro y acabadamente. Yo no quiero rpeguntar a un gorrión qué tal fue su aposento en él mientras vivió. Esa plaza es la única que realmente siempre disfruté, en esa banca, con esos gorriones. Apartando este deseo a lo inimaginable.
Y cuando no existe un temor real, son todas de este tipo las cosas que se inventa uno. Dan sabor, dan más terror que el que nos pueda causar la réalité
miércoles, 22 de septiembre de 2010
peores especulaciones
No tienen ni la menor cabida en la realidad, porque todo este sucedáneo que he estado bebiendo es ficticio. Entonces no se lo vayan a tomar a pecho, no como yo.
Puede ser porque eres más cobarde que el molusco de caparazón, porque su cubierta es degradable, y yo la puedo corromper.
Pienso que tal vez crees que no existo, que me creaste, que soy un virus.
Puede que seas parte de una secta, que tengas un compromiso, de palabra. De alma todo el tiempo estás conmigo, de cuerpo nunca he encontrado sentido.
No necesito seguir especulando, cualquier pensamiento me aleja de este paralelo, nos convierte a ti y a mi en extranjeros.
Si mi irrigación sanguínea llega a detenerse, se va a detener en mis manos, cuando me canse de crearte de más.
Puede ser porque eres más cobarde que el molusco de caparazón, porque su cubierta es degradable, y yo la puedo corromper.
Pienso que tal vez crees que no existo, que me creaste, que soy un virus.
Puede que seas parte de una secta, que tengas un compromiso, de palabra. De alma todo el tiempo estás conmigo, de cuerpo nunca he encontrado sentido.
No necesito seguir especulando, cualquier pensamiento me aleja de este paralelo, nos convierte a ti y a mi en extranjeros.
Si mi irrigación sanguínea llega a detenerse, se va a detener en mis manos, cuando me canse de crearte de más.
martes, 14 de septiembre de 2010
No voy a convocar tu razón. Acaso, ¿debería quedarme tezón para arriesgarlo todo denuevo?
Deja tus alas tranquilas un momento, detente, y mírame con los mismos ojos que me pediste que viera, cuando realmente los vi. Ahora que me viste, ¿me viste, cierto? Apártate de tu nariz, necesito susurrarte todo lo que quieres, necesito dejar de hallarte en un tonto papel, hoy por hoy las cosas van así, de papel en papel y no hay papel que me mire como tú.
Persianas arriba, pestañas abajo, no desearía atravesarme las calles enteras, pensando y pensando, pensándote como si estuvieras ya en la hora. Porque así te me haces ahora, en realidad te me estás meciendo en los hilos. Tendré que disponerme a construir marionetas.
Deja tus alas tranquilas un momento, detente, y mírame con los mismos ojos que me pediste que viera, cuando realmente los vi. Ahora que me viste, ¿me viste, cierto? Apártate de tu nariz, necesito susurrarte todo lo que quieres, necesito dejar de hallarte en un tonto papel, hoy por hoy las cosas van así, de papel en papel y no hay papel que me mire como tú.
Persianas arriba, pestañas abajo, no desearía atravesarme las calles enteras, pensando y pensando, pensándote como si estuvieras ya en la hora. Porque así te me haces ahora, en realidad te me estás meciendo en los hilos. Tendré que disponerme a construir marionetas.
viernes, 10 de septiembre de 2010
En cualquier otro momento bajo el amparo de la más blanquecina de las auroras, ni yo me creería que estos son sin duda alguna, los momentos más nítidos capaces de ennegrecer el brillo innecesario de los que se extrae la sabia.
Una grieta en un millón, todo visto a gran escala nos aleja. O mejor, me aleja lo grande de mi misma ínfima existencia. Y el ruido que hacen sus órganos para mí no tiene sentido, no más que el revoloteo de los párpados enceguecidos en la justa pero incuantificable dosis de sentidos.
Una grieta en un millón, todo visto a gran escala nos aleja. O mejor, me aleja lo grande de mi misma ínfima existencia. Y el ruido que hacen sus órganos para mí no tiene sentido, no más que el revoloteo de los párpados enceguecidos en la justa pero incuantificable dosis de sentidos.
sábado, 31 de julio de 2010
Mezcla de insensatez y cordura, me limpia. Se llama cosa.
Hallazgos que no pasan de ser eso, no existe la amnera de irrumpir en los afluentes, para eso tendría que ser un pedazo de tierra, tendría que ser tierra y para eso tendría que dar vueltas las manillas de reloj, yo misma y exageradamente rápido. Necesidad de mantener la vivacidad dentro de otra cosa.
En otras noticias, al mundo jamás le preguntaron si deseaba dejar de serlo, no me parece justo. Las venas planetarias se recogieron, están petrificadas en unos cuántos Km. de muros. Me gustaría no poder imaginar esto, pero el horror no termina, es real. Las raíces que ya nadie se preocupa de entrever, esas mismas hojarascas son nuestro reflejo, pisotéandonos todos. Árboles, ramajes, especies, especias, todas, y hasta el aire no queda fuera. Vamos todos a exterminar a las micros, juntémonos en un círculo a recrear lo que se nos plazca, es probable que así los perros puedan caminar, no cruzar con miedo a ser aplastados.
Hallazgos que no pasan de ser eso, no existe la amnera de irrumpir en los afluentes, para eso tendría que ser un pedazo de tierra, tendría que ser tierra y para eso tendría que dar vueltas las manillas de reloj, yo misma y exageradamente rápido. Necesidad de mantener la vivacidad dentro de otra cosa.
En otras noticias, al mundo jamás le preguntaron si deseaba dejar de serlo, no me parece justo. Las venas planetarias se recogieron, están petrificadas en unos cuántos Km. de muros. Me gustaría no poder imaginar esto, pero el horror no termina, es real. Las raíces que ya nadie se preocupa de entrever, esas mismas hojarascas son nuestro reflejo, pisotéandonos todos. Árboles, ramajes, especies, especias, todas, y hasta el aire no queda fuera. Vamos todos a exterminar a las micros, juntémonos en un círculo a recrear lo que se nos plazca, es probable que así los perros puedan caminar, no cruzar con miedo a ser aplastados.
viernes, 16 de julio de 2010
Que a mi nadie me lleva, que no voy a hacer nunca lo que se espera.
Que lo que busco siempre es momentáneo, de no serlo, me estaría engañando, los. Realmente, es algo que s eha vuelto nube en la montaña, los últimos antecesores relojes, me refiero a mi eternidad. Y sí, aunque cuando los tenga de frente, los demás sean mi eternidad, lamentablemente nunca llenan lo inllenable.
Y he estado desempeñando un papel mucho más comprometido conmigo, con lo que va quedando, con lo que puedo encontrar. Necesito más de lo ficticio, que se me vuelva real lo que envuelvo entre ceja y ceja cuando nadie puede vislumbrarlo. Pronto podré avocarme por completo a todo esto.
Pero quiero, y lo estoy logrando, no pensar en el tiempo como un componente. Al tiempo lo tengo que pensar como magnate del refunfuñar, como la minúscula cosa que no hace más que dañar, sin otro deseo que acabarlo, al tiempo hay que atarlo de manos.
Que lo que busco siempre es momentáneo, de no serlo, me estaría engañando, los. Realmente, es algo que s eha vuelto nube en la montaña, los últimos antecesores relojes, me refiero a mi eternidad. Y sí, aunque cuando los tenga de frente, los demás sean mi eternidad, lamentablemente nunca llenan lo inllenable.
Y he estado desempeñando un papel mucho más comprometido conmigo, con lo que va quedando, con lo que puedo encontrar. Necesito más de lo ficticio, que se me vuelva real lo que envuelvo entre ceja y ceja cuando nadie puede vislumbrarlo. Pronto podré avocarme por completo a todo esto.
Pero quiero, y lo estoy logrando, no pensar en el tiempo como un componente. Al tiempo lo tengo que pensar como magnate del refunfuñar, como la minúscula cosa que no hace más que dañar, sin otro deseo que acabarlo, al tiempo hay que atarlo de manos.
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